
Foto: La Mala Rodríguez en La Mar de Músicas (Cartagena, julio de 2009).
Ojo con la Mala es un espectáculo convincente que pivota sobre la figura central de María Rodríguez. Dueña y señora del escenario, a la andaluza le gusta dejar claro que quien manda sobre el escenario es ella, no en vano tiene a más de quince músicos a su disposición. Ojo con la Mala es una experiencia insólita, una ventana de aire fresco que le permite a La Mala liberarse de los rígidos cánones estéticos que el hip hop suele imponer a quienes lo practican y una oportunidad de demostrar que es una artista versátil y libre en una constante búsqueda de su propia vía de expresión.
Liberado de sus corsés, y después de pasar por las manos de Refree, el repertorio de la Mala se desenvuelve de una forma más que aceptable por territorios jazzísticos: hay toques de electrojazz, de funk, de soul jazz, del jazz clásico de la era dorada de las big bands…
Aunque en el tramo final de la actuación el ritmo decayó un poco y se perdió algo de frescura, la nota final roza el sobresaliente y lo mejor de este proyecto son indudablemente los nuevos caminos que deja vislumbrar y la constatación de que en la escena de hip hop nacional hay artistas que comienzan a salir del barrio y a mostrar sintomas de madurez.